Cómo Reabrir Tu Corazón Tras La Pérdida De Un Ser Querido

Por Alicia González, autora de Abrazando el Cambio

Aunque la muerte sea algo común y esté presente en la vida de todos, creo que hay circunstancias para la que no nos preparan en la escuela. Desafortunadamente, sigue siendo un tema tabú para algunas personas, en especial para aquellas que han crecido en el sí de una familia introvertida y no acostumbrada a exteriorizar sus sentimientos. Por suerte, este no es mi caso.

Tuve una adolescencia de lo más movidita: separación de mis padres, un accidente de moto, otro esquiando, una operación de rodilla… Pero, sin lugar a dudas, el hecho que más marcó tanto esa etapa de mi vida como todo lo que vendría después fue el accidente y fallecimiento de mi amiga Sara.

Sentía un vínculo muy especial con ella. Compartíamos máxima confianza, ideas locas y no tan locas, muchas risas, grandes conversaciones… Éramos dos soñadoras con muchas ganas de comerse el mundo y, tal vez por esta razón entre otras, su muerte física me hizo sentir un dolor realmente desgarrador que tardé muchos años en aprender a gestionar.

Tras el accidente de Sara, me sumergí en el desánimo y en la tristeza. Guardé bajo llave gran parte de mis emociones y, en gran medida, me encerré en mí misma, a pesar de lo mucho que me apoyaba mi familia y mi círculo de amistades. Así pasé muchos años, desconectada del presente y anclada en el pasado, negándome a mí misma el derecho a disfrutar de la vida que merecía hasta que me di cuenta de que no podía mantener mi corazón helado.

Llegué a la conclusión de que necesitaba reconciliarme con el pasado para poder pasar página y abrir la puerta a todas las personas y experiencias maravillosas que hay ahí fuera. Además, tenía una promesa por cumplir, así que decidí organizar un viaje por distintos puntos de Italia para que mi mente reconectara con la belleza de la vida.

Ese viaje supuso un verdadero punto de inflexión en mí, tanto en mi forma de relacionarme conmigo como en mi actitud ante la vida. En lugar de enfocarme en la tristeza de la pérdida, aprendí a interpretar todo como un regalo y una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Y este cambio supuso una liberación emocional inmensa.

Conseguí conectar conmigo misma y comprendí que la clave está en darte permiso. Darte permiso para abrazar el dolor, dejar que afloren tus sentimientos y emociones, escuchar a tu corazón y dejar de sentirte culpable por no verte capaz de amarte ni de amar más a los demás en un momento determinado de la vida.

Aprendí a aceptar que en ocasiones no somos responsables de lo que sucede ahí fuera y que es positivo comprender que en realidad sí hay cosas que están fuera de nuestro control. Aún así, quiero recalcar la importancia de recordar algo: tú eres responsable de tu actitud y de las decisiones que tomas.

En mi caso, podía refugiarme en mi dolor y seguir renunciando a todo lo maravilloso que la vida tenía para mí o abrir mi corazón, soltar lo que ya no necesitaba en mi vida y abrir la puerta a experiencias que antes ni siquiera había imaginado.

¿Sabes? Una de las mayores lecciones que aprendí a raíz de la muerte de Sara es que tú eliges en gran medida el rumbo que toma tu vida. Lidiar con el sufrimiento no siempre resulta sencillo, pero, con el tiempo, te das cuenta de que renunciar a esas pequeñas grandes cosas que mereces disfrutar puede resultar mucho más doloroso y frustrante.

Viajar en solitario me brindó la oportunidad de escucharme más a mí misma, de volver a confiar y, sobre todo, me permitió descubrir que siempre puedes escoger pensar más en ti. Siempre puedes relacionarte contigo desde el amor aceptando que seguir adelante haciéndolo lo mejor que puedes, y esta, con toda seguridad, es una opción mucho más sana que tantas otras.

Yo decidí abrazar mi cambio y construir, pieza a pieza, la vida que deseaba para ti. A mi ritmo, sin prisa pero sin pausa. Y así, casi sin darme cuenta, pasé de ser una mariposa con las alas rotas a disfrutar de una vida repleta de amor y de luz con mucho más sentido, acompañando a otras personas en situación de bloqueo que necesitan reconectar consigo mismas e incorporar cambios significativos en su vida.

Si te sientes así, déjame decirte que todo comienza con un primer paso. Lo verdaderamente importante es que comiences el camino, más adelante ya irás descubriendo a dónde te lleva.

Para terminar, quiero regalarte la guía que he preparado para que consigas identificar qué es lo que te está bloqueando en este momento y consigas superar tu resistencia al cambio. Espero que te guste y, sobre todo, que te ayude a dar ese primer paso que en ocasiones tanto necesitamos.

¿Quién es Alicia González?

Alicia González, facilitadora de procesos de cambio, conferenciante y autora del proyecto Abrazando el Cambio. Tras invertir más de catorce años en su propio autoconocimiento y a la superación del dolor que sintió tras la pérdida de varias personas muy queridas, actualmente ayuda a personas en situación de bloqueo a estructurar y gestionar su propio proceso de cambio, aportándoles confianza, claridad y foco para que consigan alcanzar sus metas personales y/o profesionales.

¿Dónde la puedes encontrar?

Web: https://www.abrazandoelcambio.com/

Facebook: https://www.facebook.com/abrazandoelcambio/

Instagram: https://www.instagram.com/abrazandoelcambio/

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